PCR y antígenos

El fraude de los test PCR

Se ha demostrado científicamente que ninguna prueba diagnóstica para el SARS-CoV-2 es fiable, y la detección del ARN viral puede no indicar presencia de un virus infeccioso, tal como lo advirtió Kary Mullis (inventor de la PCR y ganador del premio Nobel).

El biólogo Fernando López Mirones nos explica de manera clara y sencilla por qué los test PCR no sirven para hacer ningún diagnóstico y cuál es su verdadera utilidad.


Pautas a seguir en caso de que nos pidan un test PCR o de antígenos en el trabajo, escuelas, lugares de ocio, establecimientos, etc.

Hay que pedir que nos lo pongan siempre por escrito y grabar al menos en voz:

1) Datos de la persona y DNI que ordena que me haga una PCR o antígeno.

2) Datos de la persona que dice que he estado en contacto con un positivo en PCR, con pruebas y por escrito.

3) Pedir el protocolo detallado y avalado por la ley de por qué tengo que hacerme una PCR o test de antígenos (no existe ninguna ley que te obligue).

4) Si no te dejan entrar en establecimiento u otro lugar, por no hacerte un test puedes llamar a la Policía y/o poner una reclamación.

5) En caso de que quieran aislarte, solicita el nombre del juez y DNI que ordena el aislamiento sin tener pruebas ni certezas de tus síntomas.

Normalmente no ejercemos nuestros derechos por desconocimiento. Cuando los conocemos y los hacemos valer se lo piensan más, porque muchas de las cosas que se están haciendo no tienen ninguna cobertura legal.

Las consecuencias de dar positivo a las pruebas son enormemente lesivas, peligrosas y degradantes, y además, la legislación española e internacional protegen el derecho de consentir o negarse a cualquier intervención médica.”

Units Per La Veritat, con quienes colaboramos, nos ha cedido un documento legal para negarse a ser sometido a la realización de test PCR o de antígenos. Os lo podéis descargar en el siguiente enlace:

En nuestra sección general de documentos podréis encontrar otros documentos legales relacionados con los test PCR, las vacunas y las mascarillas, incluidos algunos específicos para proteger a los niños de las imposiciones de los colegios.